Unas 5.000 personas que asisten a centros Cuidar disfrutan el verano en las colonias municipales
El número implica un incremento del 30% en la cantidad de niños, jóvenes y adultos mayores que asisten a estos espacios de aprendizaje y recreación, en referencia a la temporada pasada.
Cerca de 5.000 rosarinas y rosarinos que asisten durante todo el año a los centros Cuidar distribuidos por toda la ciudad disfrutan de un verano bien rosarino, participando de las colonias de verano que el municipio dispone con actividades especiales para diferentes grupos etarios. Este número significa, respecto a la temporada estival 2024/2025, un incremento del 30% en la cantidad de asistentes, entre niñas y niños, adolescentes, jóvenes y adultos y adultas mayores.
Desde el 15 de diciembre y hasta el 14 de febrero, tanto niñas y niños de los centros Cuidar, como adultos y adultas mayores de los Centros de Actividades Integrales para Adultos Mayores (CAIAM) y jóvenes del Programa Nueva Oportunidad viven un verano a pleno en los diferentes predios polideportivos municipales con pileta y clubes con convenio donde tienen lugar las colonias.
El verano en las colonias es un espacio de encuentro, aprendizaje y recreación para todas las edades y en todos los sectores de la ciudad. El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, destacó el sostenimiento de una política de este tipo a través del tiempo: “Las colonias de verano representan mucho más que una actividad recreativa; son una política de cuidado, son pensar estos espacios no sólo como lugares de diversión, sino también de contención y reconocimiento de cada niño y niña, de cada adolescente y joven, de cada adulta y adulto mayor de nuestros barrios. Nuestro objetivo es que cada persona pueda sentirse acompañada, activa y parte de una comunidad que la incluye y la abraza”.
En total, hay 32 colonias para infancias y 10 para juventudes en polideportivos y clubes, de las que participan más de 2.100 niñas y niños que asisten habitualmente a los espacios pedagógicos, y 1.650 jóvenes que forman parte de los talleres de Nueva Oportunidad que tienen lugar en los centros Cuidar. A ellas se suman las 12 colonias destinadas a unas 1.200 personas mayores, reforzando el carácter intergeneracional que distingue a esta política.
Las actividades se llevan a cabo en las nueve piletas públicas con que cuenta la ciudad, más otros polideportivos y una serie de clubes barriales que suman su colaboración. Cabe destacar que de un año a otro fue significativo el aumento de personas que participan de estos espacios, fundamentalmente entre los jóvenes, cuyo número se vio incrementado en más de un 100%.
"Durante el verano el municipio redobla el esfuerzo para contener la situación social con una propuesta de verano que acompaña todo el trabajo que se hace durante el año en los centros Cuidar”, puntualizó Gianelloni. Y agregó: “Es muy importante profundizar estas acciones en un contexto difícil. Por eso, la ciudad de Rosario acompaña a los que más necesitan”.
Inclusión y aprendizaje entre juegos y chapuzones
Desde su origen, las colonias fueron concebidas como un espacio pedagógico, inclusivo y gratuito, destinado a garantizar el acceso a actividades recreativas y educativas en la temporada estival.
En una ciudad que vive de cara al río, aprender a nadar siempre fue un objetivo central del proyecto. Las habilidades acuáticas y la educación sobre el cuidado en el agua forman parte de un enfoque pedagógico sostenido a lo largo de los años. Junto a la natación, las colonias integran recreación ambiental, prácticas deportivas, hábitos saludables, educación socioemocional, expresiones corporales y juegos que fortalecen la convivencia y el desarrollo integral.
Así, las colonias municipales vuelven a poner en valor el rol del Estado como generador de espacios públicos de encuentro, participación e igualdad de oportunidades. En ese sentido, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat resaltó el valor de la labor territorial que se lleva adelante en la ciudad. “Es muy importante el trabajo que hacen todos los equipos en cada territorio, cerca de cada familia, acompañando a las vecinas y los vecinos durante todo el año, y eso también se ve reflejado aquí en las colonias. El Plan Cuidar no frena durante el verano”, señaló.
Una propuesta para cada edad
Para las infancias, las colonias se conciben como espacios de cuidado integral, donde la presencia activa de los educadores y adultos responsables garantiza la escucha, el acompañamiento cotidiano y la atención a las necesidades singulares de cada niño y niña. A través de juegos y momentos inolvidables compartidos, las y los chicos viven las colonias con un entusiasmo e intensidad únicas.
Las y los adolescentes (cuya participación en colonias aumentó un 132% respecto del año anterior), además de disfrutar de actividades deportivas, participan de talleres de Educación Sexual Integral (ESI), Género e Igualdad, y Filosofía. En estos espacios se apunta a fortalecer sus relaciones sociales a través del juego en entornos seguros que fomentan la amistad y el desarrollo físico, emocional e intelectual.
Por su parte, actividades acuáticas y deportivas como el Acuagym y el Newcom, o los talleres culturales, recreativos y lúdicos (danzas folclóricas, ritmos, música, arte, canto, literatura, estimulación cognitiva, actividades intergeneracionales, festejos, encuentros, paseos, mateadas) son ampliamente disfrutadas por las y los adultos mayores. Este grupo encuentra, como cada año, en las colonias de verano un sostén afectivo y emocional fundamental para su bienestar físico y psíquico.